Error de emprendedor #8: No proteger la marca del negocio

Una de las formas más sencillas de proteger una marca es realizando el registro en la oficina de protección de propiedad industrial del país en el que deseamos iniciar nuestro negocio. No hacerlo a tiempo puede generar conflictos con terceros en el futuro.

Es un error no proteger la marca desde el inicio. Foto: Sergey Nivens - Fotolia

Es un error no proteger la marca desde el inicio. Foto: Sergey Nivens – Fotolia

Desde el año 2003 yo ya tenía la idea de llamar mi empresa: Pixel Group. Había comprado el dominio que aun tengo: pixelgroup.net, pero nunca me preocupé por mirar en el mundo real qué estaba pasando con ese nombre,  ya sabía que una empresa en Europa se llamaba así, pero ellos estaban lejos, manejaban otro idioma y vendían otro tipo de productos, así que nunca me preocupé.

En el año 2006 cuando fui a crear la empresa, tuve que registrar el nombre en la Cámara de Comercio de Bogotá (entidad en mi ciudad encargada de la administración de los registros de comerciantes) y para mi sorpresa, existís una empresa ya creada cuyo nombre iniciaba con “Pixel Group”, a la cual de ahora en adelante llamaré “La Otra Pixel”.  La Cámara de Comercio no me permitió usar el nombre Pixel Group, por lo cual debí utilizar “Pixel Group Net”, en ese momento me pareció un obstáculo, pero fue fácilmente superado.

Vuelve y juega con no proteger la marca

Pasados unos años, se me ocurrió que lo mejor era registrar el nombre como una marca para que pudiera aparecer el símbolo de  registrado (trademark) ® al lado del nombre. Comencé a investigar si podía realizar el registro para proteger mi marca en Colombia y encontré que en el año 2007, La Otra Pixel había realizado el registro de marca.  Lo que me pareció triste, es que ellos lo hicieron 19 meses después de que yo creé la empresa, pero ellos si protegieron la marca de su negocio, yo me demoré en hacerlo.

La Otra Pixel quedó registrada bajo la categoría de publicidad y no de software, lo cual me generó una pequeña luz de esperanza de que las dos marcas pudieran convivir en el mercado porque mi empresa es de software y la de ellos es una agencia de publicidad.

Por el hecho de tener nombres similares, una vez llegó a mi oficina una factura que en realidad iba dirigida a La Otra Pixel y también una vez nos llamó un cliente de ellos a decir que querían volver a trabajar con nosotros porque les había gustado lo que habíamos hecho en años anteriores, después de un rato me di cuenta que no eran un cliente nuestro y le tuve que hacer la aclaración a mi interlocutor.

Llegó el auge de Internet y los buscadores

Antes del 2010 el asunto era hasta jocoso por las confusiones que se presentaban, pero había pasado muy esporádicamente, yo olvidé el tema y no lo volví a recordar hasta que me di cuenta que cuando se busca “pixel group” en Google, ellos salen de primeros.

Comencé a darme cuenta que aunque nosotros hacemos desarrollo de software a la medida, también hacemos sitios web y que La Otra Pixel, como agencia de publicidad, también comenzó a hacer sitios web.

Para saber si podía registrar la marca como software, comencé a leer mucho sobre el tema y aunque no es imposible, la posibilidades son pocas.  Contraté un servicio de marcaria.com.co (el estudio barato) para estudiar la viabilidad y me dieron menos del 50% de posibilidades.

Como ellos aparecían de primeras en los resultados de búsqueda, algunas hojas de vida de candidatos a vacantes que yo ofrecía, venían con una carta de presentación en la que se podía ver que pensaban que nosotros éramos La Otra Pixel.

No me pasaría una tercera vez

En el  año 2014 inicié un nuevo proyecto con un socio y lo primero que le dije era que teníamos que registrar la marca de nuestro producto y así lo hicimos. Presentamos la solicitud de registro de nuestra marca SafetYA® y el año pasado fue aprobada. Además, el diseñador que hizo el logo nos entregó una carta donde realiza la cesión de todos los derechos del mismo a nosotros.

Cuando miro en retrospectiva mi error, me doy cuenta que el problema no era de plata,  en el 2003 yo tenía los US$300 dólares para haber realizado el registro, lo que pasó fue un descuido de mi parte, fue un error de emprendedor.

En Colombia, el registro de marca se realiza a través de la Superintendencia de Industria y Comercio en www.sic.gov.co. El proceso de registro y el pago se pueden hacer por Internet.  Existen empresas que realizan el registro a nivel mundial pero es costoso, sin embargo lo primero es protegerla en el país donde vas a ofrecer tus servicios.